Tras la celebración el pasado lunes del pleno extraordinario donde se certificó el visto bueno a los terrenos destinados a la nueva vaqueriza, fuentepalmera.com ha hablado con Paco Adame, el principal afectado en el asunto de la vaquería y que lleva luchando veinte años contra la ubicación actual de estas instalaciones ganaderas, que fueron declaradas ilegales en junio de 2009 por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Desde esta fecha, han ido y venido convenios, expedientes, trámites, plenos y un largo etcétera de procedimientos que entre la justicia y la política se están haciendo eternos sin que todavía se pueda finiquitar este culebrón para un lado o para otro.
- Paco, ¿qué supone para ti la aprobación de este punto en el pleno?
Es el principio del fin de la vaqueriza siempre que el vaquero acceda a realizar las obras, de lo contrario sería ya a la fuerza y de un modo más drástico. He de agradecer a los partidos asistentes y a los concejales principalmente su voto a favor como era de esperar. No tengo nada que agradecer a los ausentes como en el caso del PP, que no tuvo la dignidad de justificar su ausencia, lo que es normal en aquellos que no tienen sensibilidad para resolver un problema tan antiguo y más que conocido.
-¿Ves ya la luz al final del túnel?
Sí la veo ya muy pronto, pero no he de confiarme en que todo está hecho, hasta que no vea las vacas montadas en el camión y todo esto limpio como una patena.
-¿Por qué crees que esto está siendo tan largo desde junio de 2009?
Es causa de la benevolencia con la que ha sido siempre tratado el vaquero por parte de los gobiernos anteriores y el actual. Es indudable que es un problema que me afecta a mi por la proximidad. Pero son muchos los vecinos afectados por los olores y no cercanos a la vaqueriza. Sólo recibí de ellos 373 firmas, las cuales agradezco, y eran de distintas zonas y muy separadas de la vaqueriza. Agradezco a D. Bartolomé Martínez Adame su apoyo en esta última fase. Sé que llegará el día que la vaqueriza no esté aquí y eso será fruto de mi constancia y esfuerzo, y seré beneficiado al igual que el resto de vecinos.
